3 errores que todo el mundo comete al comer que causan indigestión, hinchazón y reflujo

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Este artículo invitado fue escrito por Alina Islam, una Profesional increíble certificada en Nutrición de Toronto, Canadá. Es escritora, conferencista y consultora nutricional. Puedes leer más acerca de su trabajo en AlinaIslam.com o síguela en Facebook, Instagram y Twitter.

Todos hemos estado ahí: Con una mano agarrándonos el estómago mientras que la otra se extiende para agarrar ese último pedazo de pollo. Sabes que estás lleno, pero es que todo está tan rico. En fin, como hiciste ejercicio ayer está bien. O, ¿Será que eso fue la semana pasada?

Bueno no importa, ese pollo ya va a llenar el déficit calórico, entonces quedamos a paz.

La modorra es algo que todos sentimos con frecuencia, pero si la sientes cada vez que vas a un restaurante o cada fin de semana, entonces algo tiene que cambiar. No es normal que te de sueño, te de pereza y te sientas hinchado después de cada comida. Sabes que el 90% de las veces el culpable es el comer en exceso.

Pero ¿Y cuándo no lo es? ¿Qué pasa si estás alimentándote sanamente, no estás comiendo en exceso y aun así te sientes cansado y se te hincha la barriga después de la comida? Aquí es cuando entra la digestión. Desafortunadamente la mayoría de nosotros no estamos al tanto de que los hábitos alimenticios que hemos desarrollado, como sociedad, son los que están causando que nos sintamos de esta manera.

Aquí está el top 3 de los hábitos malsanos que te recomiendo evites durante tu próxima comida:

Beber un exceso de agua mientras comes

¿Ya estas confundido? ¿Una nutricionista diciéndote que NO tomes agua? Escúchame. El agua es maravillosa. Y es excelente para acompañar la comida en sorbos pequeños, con el propósito de ayudar a que la comida se mueva en el tracto digestivo. Pero ahogar tu comida con varios vasos de agua solo te dará indigestión y hará que te sientas hinchado después.

Cuando la comida entra al estómago, una sustancia llamada ácido hidroclórico (HCL) sale del revestimiento del estómago para ayudar a comenzar el proceso de la digestión. El HCL es súper ácido – después de todo, necesita serlo para descomponer grandes pedazos de comida y volverlos pequeños nutrientes absorbibles. Así que si comienzas a tomar tragos agigantados de agua durante tu comida, vas a diluir el ácido hidroclórico y de esa manera humedecer (si, es un juego de palabras) sus esfuerzos.

Si te ayuda a visualizar la situación, imagínate que tu estómago es una piscina llena de agua con pedacitos de comida flotando por todos lados, el ácido haciendo algo de efervescencia lo cual indica que está haciendo su trabajo. ¿Ya te sientes horrible e hinchado? Muy bien, ¡No lo hagas!

Solución:

Toma mucha agua ya sea una hora antes o después de tu comida. Solo bebe sorbos pequeños de un vaso de agua durante la comida.

Comer mucho almidón y proteína juntos

La carne y el puré de papa. Una hamburguesa y papas fritas. Huevos a la benedictina. Todas esas gloriosas combinaciones que nos hacen querer tomar una siesta en el sofá después. Comer grandes cantidades de almidón (por ejemplo pan, pasta, arroz, papas) y proteína (ej. Pescado, pollo, carne, huevos) a la misma vez pueden causar indigestión y reflujo.

Esto se da porque la proteína tiene una velocidad de digestión mucho más lenta y los almidones se digieren muchísimo más rápido y se convierten en azúcares simples. Hablando de manera técnica, los almidones le van diciendo de una vez al estómago “Hasta la vista” y comienzan su próxima etapa de digestión en el intestino delgado. Entonces, como están combinados con la proteína en el estómago, tienen que esperar por horas mientras que la proteína termina de ser digerida.

Y cuando los almidones gastan mucho tiempo esperando, se fermentan y entonces liberan gases que nos causan eructar de esa manera tan elocuente.

Solución:

Consume primero el almidón y después cómete la proteína. No te preocupes si tienes una porción de algún almidón acompañando tu proteína, la clave es no exagerar con el arroz y las papas. Un consejo: puedes comerte los vegetales con el almidón y la proteína, ¡Cualquier combinación funciona muy bien!

Beber agua helada con tu comida

Sí, yo por aquí de nuevo hablando del agua. Y tú que pensabas que todo lo que había que hacer con el agua era beberla. No señor@. En lo que concierne a la temperatura del agua que vas a beber con tu comida, opta por agua al clima en vez de agua helada. El agua helada constriñe los vasos sanguíneos, así que le impide al organismo digerir los alimentos y absorber los nutrientes.

El agua helada también solidificará cualquier grasa que esté siendo consumida, lo cual la vuelve difícil de digerir. Además, la energía de tu cuerpo se va a desviar entonces en vez de digerir los alimentos, se preocupará por regular la temperatura corporal. Un agotamiento demasiado innecesario…  

Solución:

Piensa como un japonés. Pide algo de agua caliente (con un limón, opcionalmente) o té verde antes de empezar la comida y bébelo lentamente para preparar a que tu organismo tenga una digestión óptima. Siempre dile al mesero: “sin hielo” o “al clima”.

Ten en cuenta que estos consejitos son para tener una digestión óptima. Si sufres de digestión débil, son mucho más aplicables para ti que para otra persona a la que rara vez le da hinchazón o se siente cansado después de una comida. Estos consejos son aún más cruciales cuando sabes que tienes una invitación a un almuerzo o vas a ir a celebrar algo y va a haber un gran festín – básicamente, cuando sabes que la modorra te está esperando a la vuelta de la esquina.  


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